MHNV impulsa la creación de balcones y patios ecofuncionales para combatir el déficit de áreas verdes
En el marco de su Plan de Gestión Ambiental, el Museo de Historia Natural de Valparaíso llevó a cabo una charla de capacitación titulada "Patios y balcones ecofuncionales". La instancia, dirigida tanto a los funcionarios del recinto como a sus colaboradores permanentes, buscó concientizar sobre los beneficios ecológicos y humanos de incorporar la naturaleza en los entornos urbanos cotidianos.
Durante la actividad se expuso la compleja realidad que vive la ciudad puerto, una comuna caracterizada por un marcado déficit de espacios verdes. Según se detalló en la charla, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de 9 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, aunque estándares internacionales apuntan a que cada persona pueda ver al menos 3 árboles desde su casa, que su barrio tenga una cobertura arbórea del 30%, y que viva a no más de 300 metros de un área verde de calidad, para garantizar salud y bienestar; una realidad que lamentablemente no se cumple en Valparaíso. Ante esta desigualdad territorial, la experta invitó a la comunidad a "tomarse" los espacios propios y transformarlos de manera activa sin olvidar que las plantas no solo son decorativas, son seres vivos que pertenecen a un ecosistema rico en biodiversidad.
Espacios compactos pero eficientes
Considerando que la geografía y el tipo de vivienda en Valparaíso muchas veces no cuentan con un patio tradicional, la capacitación se centró en cómo adaptar espacios reducidos —tales como balcones, azoteas o ventanas— para la propagación de vegetación que atraerá diversidad de polinizadores. También se abordó otras especies que conforman estos ecosistemas, como visitantes indeseados generan daños a las plantas, sin embargo, antes de erradicar una plaga la invitación es a observar ya que muchas veces se puede generar un equilibro natural al cultivar diversas especies de plantas.
Entre las recomendaciones entregadas para cultivar plantas en espacios reducidos:
- Si puedes prefiere especies nativas
- Cultiva variedad de flores, hierbas medicinales, aromáticas, frutales, arbustos, etc.
- Observa quienes llegan a visitarlas, seguro te sorprenderás.
- No mates nada sin saber qué es
- Flores pequeñas sirven para atraer moscabejas (sírfidos)
- Si hay pulgones, hay chinitas, microavispas y larvas de sírfidos.
- Evita usar productos (químicos y naturales)
- Incorpora montoncitos de piedra (para atraer lagartijas), bebederos, anidaderas, etc.
Respecto a este último punto, se enfatizó que si bien lo ideal es priorizar la flora nativa, ante la urgencia ambiental de la ciudad, "entre no tener áreas verdes, es mejor tener, independientemente de que muchas veces sean especies introducidas". Esta pequeña biodiversidad hogareña funciona además como un faro de atracción para polinizadores locales, atrayendo a diversos insectos y aves a la zona urbana.
Biodiversidad y equilibrio natural
Un punto clave de la jornada fue derribar el mito de los químicos "naturales" de preparación casera para combatir plagas. La relatora advirtió que el hecho de que un preparado sea natural no significa que sea inocuo; de igual forma puede romper el equilibrio biológico y dañar a otras especies.
Por ello, el llamado principal es a observar las plantas y apostar por la biodiversidad en un mismo espacio. Al existir una variedad equilibrada de flora, el mini-ecosistema se regula a sí mismo, propiciando la llegada de depredadores naturales (como insectos que se alimentan de pulgones) y eliminando la necesidad de usar insecticidas.
La actividad concluyó con el regalo de semillas de algunas especies como: cilantro, lechuga escarola, caléndulas, entre otras, junto a una invitación a los habitantes a convertirse en agentes de cambio desde sus propios hogares, propagando verde en cada rincón disponible para construir una convivencia respetuosa y equilibrada con el entorno.