Entre el olvido y la burocracia: La lucha porteña por recuperar los ascensores de Valparaíso
En las salas del Museo de Historia Natural de Valparaíso, el eco del rodamiento metálico y el rechinar de las viejas vigas de madera no resonó en la práctica, pero sí en la memoria y urgencia de decenas de porteños. Durante dos jornadas marcadas por el debate y la preocupación ciudadana, se llevó a cabo el V Seminario ASCENVAL: "Ciudad, Memoria y Futuro de los Ascensores de Valparaíso", encuentro convocado por la Agrupación de Usuarios y Usuarias de Ascensores de Valparaíso
A 14 años del compromiso estatal para la compra y puesta en valor de este sistema patrimonial, la conclusión general de los paneles fue clara y tajante: el estancamiento de los ascensores no responde únicamente a complejidades técnicas, sino principalmente a una profunda falta de voluntad política y centralismo administrativo.
Memoria y diagnóstico: La voz de las comunidades
La apertura del seminario estuvo marcada por la reconstrucción del camino recorrido. En el panel “Memoria en movimiento: Lucha ciudadana por la recuperación de sus ascensores”, dirigido por Francisco Navia, los asistentes recordaron que el transporte vertical no es solo un atractivo turístico, sino la columna vertebral de la movilidad diaria en los cerros de Valparaíso. Pilar Espinoza Figueroa, presidenta de Ascenval, manifestó una de las principales problemáticas en el último tiempo: “Pudimos ver qué cosas sí resultaron en el pasado, qué cosas se pueden rescatar. Lamentablemente, se llega de nuevo a lo mismo, que se escucha poco a las comunidades locales. A veces el proceso de restauración de los ascensores para porteños podría ser más sencillo, sin embargo, la visión desde la ciudadanía, desde los operarios, no ha sido considerada en los procesos de restauración que hemos tenido”.
Espinoza subrayó que la resolución del problema requiere voluntad prioritaria en los distintos estamentos del Estado: “Nosotros pensamos que para que esto funcione, no tiene que ver con una cosa presupuestaria, sino que tiene que ver con una voluntad política de las autoridades locales y también de las nacionales que puedan impulsar la recuperación”.
Por su parte, Abel Gallardo Pérez, ex seremi de Desarrollo Social y ex concejal, recalcó la falta de transversalidad política para enfrentar la crisis del sistema:
“Los ascensores no están en la agenda de prioridades de las autoridades locales ni de las autoridades nacionales. [...] Yo nunca he escuchado una especie de bancada transversal para reclamar este centralismo en contra de Valparaíso, de no incorporarlos en el proyecto público de transporte a los ascensores”.
La encrucijada institucional y la brecha técnica
Uno de los puntos más críticos abordados durante las exposiciones, entre las que destacaron la de la académica Lorena Herrera Ponce sobre el Plan de Revitalización del Sistema de Ascensores y el análisis comparativo del arquitecto Felipe Mieres Urquieta entre Oporto y Valparaíso, fue la falta de un marco regulatorio y operativo adecuado.
Pedro Sariego Pasten, ex seremi de Obras Públicas y académico de la USM, profundizó sobre las fallas estructurales de la normativa estatal aplicada a estos medios de transporte únicos: “Este problema tiene una dimensión técnica y una dimensión política. Desde mi punto de vista, ambas cosas han fallado en este tiempo. Hay una cuestión que mencionó Abel y que es estratégica, y es que el Ministerio de Transportes definitivamente es el gran ausente en este tema, porque hasta la fecha dice 'vamos a reconocer', pero nos pone un reglamento que es imposible de cumplir. No existe ningún ascensor porteño que pueda cumplir con las especificaciones técnicas del borrador del reglamento de ascensores de Valparaíso”.
Además, Sariego apuntó a los errores de gestión originados al no dimensionar el valor de la ingeniería requerida en los procesos de restauración: “Cuando yo era autoridad, antes de que saliera este tema, yo siempre le planteaba al MOP que fue la entidad que tomó el tema, específicamente la Dirección de Arquitectura, que esto es un proyecto de ingeniería, no un proyecto de arquitectura, y eso hace toda la diferencia”.
Miradas hacia el futuro: Sostenibilidad e innovación
El seminario concluyó con bloques orientados a discutir “El desafío institucional” y “El futuro que queremos”, donde expusieron actores vecinales como María Arancibia Almonacid (JJ.VV. Cerro Barón), Sebastián Gómez Miranda (JJ.VV. Cerro Polanco), Damaris Astete Marchant (JJ.VV. Cerro Mariposas) y Carolina García Reyes (JJ.VV. Cerro Arrayán). Asimismo, se sumaron miradas técnicas y de conservación con las ponencias de James Fry Carey (asesor de la Dirección de Arquitectura del MOP), Matías Valenzuela Saavedra (Seremi MTT), Rodrigo Puentes Kamel (Colegio de Arquitectos), Vicente Aprigliano Fernandes (PUCV) y Ezio Passadore Soto (gestor cultural y Bombero de Valparaíso).
La jornada dejó una certeza compartida entre los asistentes: mientras los ascensores sigan entrampados en vacíos legales, licitaciones fallidas y la burocracia centralizada, los cerros de Valparaíso continuarán desconectados de su propia historia. La ciudadanía exige que el compromiso estatal adquirido hace 14 años deje de ser una promesa de papel y se traduzca en coches en movimiento.
Claudio Ampuero, encargado MuseoLab/ Aprendizaje - Divulgación Patrimonial