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Ciencias para pasar el invierno: La migración de las aves chilenas

Ciencias para pasar el invierno: La migración de las aves chilenas

Publicado el 02/07/2026
Chorlo chileno (Charadrius modestus)
Chorlo chileno (Charadrius modestus) Crédito imágen: Rosso, P. P., & Álvarez, J. (2004). Aves de la costa chilena. Ediciones Universidad Católica de Chile
Primer contenido del ciclo, desarrollado por Loreto Meléndez Cartes, encargada del Servicio de Circulación y Préstamo Biblioteca Científica John Juger.

El Museo de Historia Natural de Valparaíso, unidad dependiente del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, invita a la comunidad a participar de “Ciencias para pasar el invierno”, una programación especial de divulgación científica que durante todo julio presentará semanalmente contenidos vinculados a la línea editorial Museo + I.A. Inteligencia Animal, Ancestral y Ambiental.

La iniciativa busca acercar el conocimiento científico y patrimonial a distintos públicos mediante relatos, investigaciones y experiencias que permiten comprender cómo los seres vivos y las sociedades humanas han desarrollado estrategias de adaptación frente a los desafíos del entorno.

Una respuesta a los cambios estacionales

Cuando el frío comienza a instalarse en el Cono Sur, muchas aves ya han iniciado su viaje. Desde abril, las horas de luz diurna disminuyen, las noches se extienden y las temperaturas descienden, señales ambientales que desencadenan uno de los fenómenos más extraordinarios de la biodiversidad: la migración.

La mayoría de las aves que habitan la costa chilena son especies migratorias, es decir, realizan desplazamientos estacionales entre sus áreas de reproducción y de invernada. Una vez finalizada la temporada reproductiva en las zonas australes del país, muchas de ellas se desplazan hacia regiones más templadas del norte de Chile y otros sectores de Sudamérica (Rosso & Álvarez, 2004).

¿Qué les indica que es momento de partir? Las investigaciones muestran que el acortamiento de las horas de luz diurna actúa como un “gatillo” biológico que activa cambios fisiológicos y hormonales asociados al comportamiento migratorio. En otras palabras, las aves no esperan a que llegue el frío intenso: se adelantan a él (Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile, 2021).

Antes de emprender el viaje, muchas especies completan la reproducción, renuevan su plumaje y acumulan reservas energéticas en forma de grasa, combustible fundamental para recorrer largas distancias. La búsqueda de alimento y de condiciones ambientales más favorables es una de las principales explicaciones de este comportamiento desde la perspectiva zoológica (Jaramillo, 2005).

Viajar sin mapas

Uno de los aspectos más fascinantes de la migración es la capacidad de orientación de las aves. Durante el vuelo utilizan el campo magnético terrestre, la posición del Sol y de las estrellas, además del reconocimiento visual del paisaje. Algunas especies incluso serían capaces de percibir información magnética mediante estructuras especializadas ubicadas en la región nasal (Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile, 2021).

Los desplazamientos pueden adoptar distintas formas: migraciones altitudinales, desde zonas altas hacia áreas más bajas; migraciones horizontales, dentro de una misma latitud; y migraciones latitudinales, que implican viajes de norte a sur o viceversa, e incluso entre continentes.

El caso del chorlo chileno

El protagonista de esta primera entrega es el chorlo chileno (Charadrius modestus), una ave costera que realiza una notable migración desde el extremo austral de Sudamérica hacia zonas más templadas durante el invierno.

Durante la temporada reproductiva se distribuye entre Llanquihue y el Cabo de Hornos, nidificando principalmente en Magallanes. Con la llegada del otoño inicia un viaje que puede llevarlo hasta Antofagasta, la zona central de Chile, Argentina e incluso el sur de Brasil, donde permanece durante el invierno antes de regresar nuevamente al sur en primavera (Jaramillo, 2005).

Cada otoño viaja desde el Cabo de Hornos hasta Antofagasta —o incluso hasta el sur de Brasil— para pasar el invierno. En primavera, regresa al sur para reproducirse.

Ciencia, patrimonio y adaptación

Comprender estos movimientos migratorios permite valorar la complejidad de los ecosistemas y reconocer cómo los cambios ambientales influyen en la vida silvestre. La observación y el estudio de las aves constituyen herramientas fundamentales para promover la conservación de la biodiversidad y fortalecer nuestra relación con el entorno natural.

Esta primera publicación forma parte del programa “Ciencias para pasar el invierno”, que durante julio presentará semanalmente nuevos contenidos junto a Javiera Leiva (adaptación de insectos al frío), Lilian López Labbé (textiles andinos y adaptación climática) y Claudio Ampuero (Valparaíso 1905 y estrategias de vacunación insólitas). El Museo de Historia Natural de Valparaíso invita a seguir esta programación especial y descubrir, semana a semana, nuevas miradas sobre la inteligencia animal, ancestral y ambiental que habita nuestro patrimonio natural y cultural.

 

Bibliografía

  • Jaramillo, A. (2005). Aves de Chile: Incluye la península Antártica, las islas Malvinas y Georgia del Sur. Lynx Edicions.

  • Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile. (2021). Invierno: el gatillo de desconocidas migraciones.

  • Rosso, P. P., & Álvarez, J. (2004). Aves de la costa chilena. Ediciones Universidad Católica de Chile.

  • Wendt, H. (1960). Los animales nos hablan. Editorial Jano.