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Juan Carlos Belmar culmina 46 años de trayectoria como taxidermista del Museo de Historia Natural de Valparaíso

Juan Carlos Belmar culmina 46 años de trayectoria como taxidermista del Museo de Historia Natural de Valparaíso

Publicado el 24/07/2026
Juan Carlos Belmar despedida
Tras más de cuatro décadas de labor, el especialista deja un importante legado en el desarrollo de las colecciones biológicas, la conservación del patrimonio natural y la historia institucional del Museo de Historia Natural de Valparaíso, unidad dependiente de la Dirección Regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

Después de 46 años de servicio, el taxidermista Juan Carlos Belmar culmina su trayectoria en el Museo de Historia Natural de Valparaíso, unidad dependiente de la Dirección Regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat). Su despedida estuvo marcada por el reconocimiento de sus compañeras y compañeros de trabajo, quienes destacaron su permanente disposición, compañerismo y la dedicación con que ejerció un oficio fundamental para el desarrollo de las colecciones biológicas del museo.

Juan Carlos Belmar representa la continuidad de una tradición histórica dentro del museo, siendo el segundo taxidermista de la institución, sucediendo al emblemático José Carpeneto (1892-1971), quien desarrolló esta labor entre 1928 y 1971, consolidando una de las colecciones ornitológicas más importantes del país. Durante más de cuatro décadas, Belmar contribuyó al fortalecimiento de este legado mediante la preparación, conservación y restauración de numerosos ejemplares que hoy forman parte de las colecciones científicas y de la exposición permanente.

Su trayectoria también está ligada a uno de los hitos más relevantes de la historia reciente de la institución. Formó parte de la generación de funcionarias y funcionarios que impulsó el retorno del Museo de Historia Natural de Valparaíso a la ciudad durante la década de 1980, colaborando en la preparación de piezas museológicas destinadas a la investigación, conservación, educación y exhibición pública.

La taxidermia, cuyo nombre proviene de las palabras griegas taxis (arreglo o colocación) y dermis (piel), es el oficio dedicado a preservar animales con apariencia de vida para facilitar su estudio, conservación y exhibición. A lo largo de la historia, esta disciplina ha sido una herramienta fundamental para la investigación científica y el resguardo del patrimonio natural, permitiendo conservar ejemplares que documentan la biodiversidad y sirven de apoyo a generaciones de investigadores, estudiantes y visitantes.

En el Museo de Historia Natural de Valparaíso, los ejemplares que ingresan para su preparación provienen principalmente de incautaciones realizadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), en el marco de la aplicación de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), además de entregas efectuadas por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) y Terminal Pacífico Sur (TPS).

A lo largo de su carrera, Juan Carlos Belmar desarrolló un trabajo especializado en la preparación de aves, mamíferos y peces, combinando conocimientos técnicos, biológicos y artísticos para reconstruir con precisión la anatomía y expresión de cada ejemplar. Paralelamente, realizó labores de embalaje para conservación, participó en el montaje de exposiciones, acciones de conservación preventiva, actividades educativas, ferias científicas, visitas a establecimientos educacionales, charlas especializadas, producciones audiovisuales y diversas iniciativas de divulgación científica impulsadas por el museo.

Su participación también se extendió al ámbito institucional, integrando durante distintos períodos el Comité Paritario de Higiene y Seguridad, las brigadas de emergencia y otras instancias orientadas al funcionamiento interno del museo.

Durante la actividad de despedida, las y los funcionarios del Museo de Historia Natural de Valparaíso expresaron su reconocimiento a Juan Carlos Belmar por su trayectoria, su calidad humana y el conocimiento compartido durante estos 46 años de trabajo, destacando el aporte realizado a las colecciones biológicas y a la historia del museo.