Más de 4.500 personas desafiaron el frío y dieron vida al Día del Patrimonio en el Museo de Historia Natural de Valparaíso
El último fin de semana de mayo suele despedirse con la rigurosidad del otoño porteño, y este sábado 30 y domingo 31 no fueron la excepción. Un viento helado y bajas temperaturas marcaron las jornadas en Valparaíso. Sin embargo, dentro del histórico Palacio Lyon, la atmósfera fue radicalmente distinta: un hervidero de curiosidad, reencuentros y celebración comunitaria demostró que el amor por la ciencia y la historia local es capaz de ganarle a cualquier pronóstico meteorológico.
Durante ambos días, un río constante de familias, jóvenes, investigadores y turistas cruzó las puertas del Museo de Historia Natural de Valparaíso (MHNV). La cifra final de la convocatoria habla por sí sola: 4.526 personas se sumaron a las festividades del Día del Patrimonio, transformando las salas del recinto en un espacio vivo de aprendizaje y esparcimiento.
Libros, saberes y comunidad
El gran corazón de esta versión patrimonial fue la séptima edición de la Feria del Libro Científico, un hito ya consolidado que se tomó los espacios del museo para acercar el conocimiento de manera didáctica y atractiva. Stand tras stand, los asistentes pudieron interactuar con editoriales especializadas, sumergirse en las últimas novedades de la divulgación y conversar directamente con creadores.
La oferta cultural no dio tregua. Quienes desafiaron el frío se encontraron con una nutrida cartelera que incluyó dinámicos talleres interactivos para niños y adultos, lanzamientos y presentaciones de libros que abrieron debates necesarios, y una variedad de actividades recreativas que conectaron la biodiversidad con la memoria histórica de la región.
Un monumento al servicio de todos
Más allá de los números y las actividades, el éxito de estas jornadas radica en el sentido de pertenencia. El MHNV no es solo un depósito de colecciones valiosas; es un Monumento Nacional y, por sobre todo, un espacio público, vivo y abierto que cobra real sentido cuando la ciudadanía lo habita.
Como institución extendemos un profundo y sincero agradecimiento a cada uno de los 4.526 visitantes que dedicaron su tiempo el fin de semana para ser parte de esta fiesta. La masiva respuesta del público reafirma el compromiso del museo de seguir estando al servicio de toda la comunidad, consolidándose como un faro de resguardo patrimonial y un punto de encuentro natural para el Gran Valparaíso. El frío se sintió afuera, pero adentro, el patrimonio ardió con fuerza.