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Nueva exhibición de colecciones biológicas y patrimoniales se conecta con las formas de habitar el territorio

Nueva exhibición de colecciones biológicas y patrimoniales se conecta con las formas de habitar el territorio

Publicado el 23/10/2026
Exposición
“Habitar en equilibrio: Aves y territorios, el arte de construir la vida” reúne nidos, huevos, ejemplares taxidermizados, piezas arqueológicas y objetos patrimoniales para explorar las estrategias de construcción de las aves y las relaciones entre naturaleza, cultura y territorio. La exhibición forma parte de la conmemoración del 148.º aniversario del Museo y de su nueva línea editorial en el camino hacia los 150 años de la institución.

Este jueves 22 de octubre, el Museo de Historia Natural de Valparaíso inauguró en la sala Micro mundos la exhibición de colecciones “Habitar en equilibrio: Aves y territorios, el arte de construir la vida”, una propuesta curatorial que invita a observar las relaciones entre las aves, sus ambientes y las distintas formas de construir refugio y habitar el territorio, a partir del diálogo entre las ciencias naturales y las colecciones patrimoniales.

La ceremonia contó con la presencia de la directora regional (s) de Valparaíso del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Cindia Segura Cortés; el director del Museo de Historia Natural de Valparaíso, Sergio Quiroz Jara; autoridades regionales y comunales, representantes de instituciones públicas, universidades, organizaciones científicas, culturales y ambientales, además de colaboradoras y colaboradores de la institución.

La exhibición reúne una selección de nidos, huevos, ejemplares taxidermizados, piezas biológicas, arqueológicas y patrimoniales conservadas en el Museo. A través de estos elementos, propone una aproximación al habitar desde distintas perspectivas: como una necesidad biológica vinculada a la protección, la reproducción y la continuidad de la vida, y como una experiencia cultural asociada al hogar, la memoria, la identidad y la pertenencia territorial.

Durante la inauguración, la curadora Anabell Lafuente, del Departamento de Ciencias e Investigación del Museo, destacó el sentido de la propuesta y la invitación a observar el entorno desde una perspectiva diferente. En su intervención, planteó que habitar no significa solamente ocupar un espacio, sino también construir refugios, establecer vínculos, adaptarse al ambiente y desarrollar formas de vida que permitan permanecer en un territorio. Una reflexión que, señaló, comprende igualmente la transmisión de conocimientos, la construcción de memorias y las relaciones con otros seres vivos.

Desde esta mirada, explicó que la exposición nace de la posibilidad de descubrir cómo las aves construyen sus nidos, utilizan los materiales disponibles en sus ambientes y desarrollan estrategias que dialogan con las formas humanas de habitar. Asimismo, destacó el carácter significativo de la iniciativa para el Museo, al surgir desde el área de Ciencias e Investigación y propiciar un encuentro entre las colecciones biológicas y las patrimoniales.

Este cruce, sostuvo, permite ampliar las formas de interpretar las colecciones y comprender que los objetos naturales y culturales no son elementos aislados, sino que pueden revelar relaciones y contribuir a una lectura más profunda de la historia y de los vínculos con la naturaleza.

En ese sentido, Lafuente invitó a recorrer la muestra como una trama en la que cada elemento aporta a una historia común. Al igual que un nido, donde ramas, fibras y materiales se articulan para dar forma a un refugio, las colecciones biológicas y patrimoniales se enlazan para construir una mirada sobre la vida, los territorios y las diversas maneras de habitar.

Uno de los aspectos centrales del recorrido es la arquitectura de las aves. Sus nidos permiten reconocer distintas estrategias constructivas, materiales y formas que responden a las condiciones ambientales y a las necesidades de protección, reproducción y supervivencia.

La muestra aborda, por ejemplo, el uso de telas de araña por parte del picaflor chico (Sephanoides sephaniodes), cuya elasticidad contribuye a la adaptación de la estructura del nido al crecimiento de los polluelos. También presenta el uso del barro como material aglutinante en el nido de taza del zorzal (Turdus falcklandii), y las estrategias del chercán (Troglodytes aedon), que aprovecha cavidades y espacios preexistentes para establecer sus refugios.

Estas construcciones evidencian que habitar implica reconocer las posibilidades del entorno y utilizar sus recursos de acuerdo con distintas necesidades. Como destacó la curadora, las aves muestran que no existe una única manera de construir, sino múltiples respuestas desarrolladas a lo largo de la evolución.

La exhibición incorpora además una selección de huevos de distintas especies, entre ellos avestruz, emú, ñandú, codorniz, perdiz, águila, zorzal, chorlo nevado, flamenco chileno, pato jergón, bailarín, mirlo y yal, junto con ejemplares de la familia Charadriidae. Estas piezas permiten aproximarse a la diversidad de formas, tamaños y características presentes en las colecciones del Museo.

La propuesta amplía su mirada hacia las formas humanas de construir refugio y comunidad, incorporando referencias a la ruca mapuche, técnicas de tejido y objetos elaborados por distintas comunidades. Estos elementos permiten reconocer conocimientos transmitidos entre generaciones y relaciones con los materiales y territorios que forman parte de la experiencia cultural.

Durante su intervención, Lafuente destacó que los territorios no son únicamente espacios físicos, sino también lugares de memoria, identidad, conocimiento y espiritualidad. Desde distintas cosmovisiones, las aves, el agua, las montañas y otros elementos de la naturaleza adquieren significados que contribuyen a comprender las relaciones entre las comunidades y su entorno.

Así, las colecciones patrimoniales y biológicas se complementan: mientras los objetos culturales permiten aproximarse a las formas en que las comunidades comprenden y se relacionan con la naturaleza, las colecciones naturales aportan antecedentes sobre las condiciones ecológicas que hacen posible la vida. Su encuentro permite reconocer que naturaleza y cultura están profundamente entrelazadas.

La exposición también invita a reflexionar sobre los desafíos actuales de la biodiversidad. La transformación de los territorios, la pérdida de ambientes naturales, la contaminación y la disminución de especies modifican las condiciones de vida de numerosos organismos. En este contexto, la presencia de materiales de origen humano, como plásticos, en algunos nidos evidencia cómo nuestras actividades han penetrado en los ecosistemas y plantea preguntas sobre las consecuencias de estas transformaciones.

El recorrido se organiza en cinco ejes temáticos: El Habitar: Del Nido a la Casa; Arquitectura sin Planos: La Inteligencia Constructora; Saberes del Territorio; Mensajeros y Guardianes; y Adaptación y Continuidad Biocultural.

A través de estos núcleos, la exhibición establece conexiones entre las estrategias constructivas de las aves, las formas humanas de habitar y los conocimientos asociados a los territorios. Desde la comprensión del nido y la casa como espacios de refugio, nacimiento y transmisión de conocimientos, hasta la exploración de las relaciones culturales y espirituales con el entorno, cada eje contribuye a ampliar la mirada sobre la diversidad de formas de vida.

En su reflexión final, la curadora planteó que esta propuesta invita a reconocer las relaciones entre los seres vivos y los espacios que comparten, así como a preguntarse por las condiciones que permiten la continuidad de la vida.

De esta manera, “Habitar en equilibrio: Aves y territorios, el arte de construir la vida” propone un encuentro entre distintos sistemas de conocimiento a partir de una pregunta común: ¿qué necesitamos para habitar y continuar la vida? Una invitación a observar las colecciones desde nuevas perspectivas y a reconocer que construir refugio, establecer vínculos y comprender el territorio son parte de una relación compartida entre naturaleza y cultura.

La exhibición, cuya curaduría está a cargo del Departamento de Ciencias e Investigación del Museo de Historia Natural de Valparaíso, integrado por Anabell Lafuente, Lilian López Labbe y Javiera Leiva, forma parte de la conmemoración del 148.º aniversario de la institución y de su nueva línea editorial en el camino hacia los 150 años.

“Habitar en equilibrio: Aves y territorios, el arte de construir la vida” cuenta con acceso liberado durante los horarios de apertura del Museo de Historia Natural de Valparaíso, ubicado en calle Condell 1546, Valparaíso.

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