Museo conmemoró el Día Mundial de la Educación Ambiental con jornada formativa y excursión territorial
La iniciativa, dirigida a públicos de todas las edades y con especial énfasis en las familias, reunió a decenas de personas en el Auditorio Ana Ávalos y en distintos espacios del museo, consolidando al recinto como un espacio activo de reflexión, aprendizaje y encuentro en torno a los desafíos socioambientales actuales.
La jornada del sábado 24 comenzó con la charla “¡A explorar el mundo bajo nuestros pies!”, a cargo de Diana Mena Núñez, quien invitó al público a descubrir la diversidad y relevancia ecológica del Reino Fungi, habitualmente invisibilizado en los ecosistemas locales. Posteriormente, Allan Sáez Fabres presentó “Esclerófilo vivo”, una experiencia audiovisual y reflexiva centrada en la observación del territorio y la interrelación entre aves, flora, fauna y funga.
Durante la tarde, el público participó activamente en el taller “Hagamos Simbiosis”, facilitado por Raúl Pino Zamora, instancia que promovió la cooperación y el cuidado ambiental mediante dinámicas lúdicas y reflexivas en el contexto de la crisis climática. La programación concluyó con “Guardianas del Territorio”, a cargo de Catalina Cordero y Aneska Beltrán, quienes destacaron el rol de la educación ambiental comunitaria y compartieron herramientas digitales para el registro ciudadano de biodiversidad.
Las actividades se caracterizaron por una alta participación, el interés transversal del público y un ambiente de diálogo respetuoso y colaborativo, reafirmando el compromiso del museo con la divulgación científica accesible y situada en el territorio.
Como cierre de la conmemoración, el lunes 26 de enero se realizó una excursión educativa en el Fundo El Carmen de Quilpué, enfocada en la observación de hongos y aves. Esta experiencia contó con la participación de público general y funcionarios del museo, fortaleciendo el trabajo colaborativo y el aprendizaje en terreno. Guiada por Allan Sáez Fabres y Diana Mena Núñez, la salida permitió integrar conocimientos científicos, valoración del patrimonio natural y vivencias directas en un entorno de alta riqueza ecológica.
El Museo de Historia Natural de Valparaíso agradece especialmente a las y los facilitadores, colaboradores, equipos técnicos y participantes que hicieron posible esta conmemoración, así como al público asistente por su activa disposición al aprendizaje y al diálogo ambiental.
Este tipo de iniciativas , contribuyen a generar conciencia sobre la importancia de la observación, el respeto por los ecosistemas y la construcción colectiva de soluciones frente a los desafíos climáticos y socioambientales del presente y el futuro.