El guardián digital del Palacio Lyon: La tecnología que busca "congelar" la historia del inmueble
La idea no nació de la nada, muy por el contrario, pues al observar que otras instituciones en Chile —como la Universidad de Magallanes en el ámbito paleontológico— ya contaban con laboratorios de digitalización, surgió la pregunta: ¿Por qué no crear un espacio que agrupe estas tecnologías para el rescate patrimonial en el corazón de la ciudad puerto?
"Tuvimos que reformular la tesis del proyecto", explica Medel. "La idea es crear un laboratorio donde mostremos el potencial de los equipos y dejemos un registro de datos que nos permita, en el futuro, reconstruir o modificar lo que ya existe". El motor de esta iniciativa es una lección aprendida de la historia global: la reconstrucción de la catedral de Notre Dame en Francia fue posible gracias a un levantamiento digital realizado años antes del incendio por un historiador apasionado. En una ciudad como Valparaíso, acechada por sismos e incendios, ese registro no es un lujo, es una necesidad, nos señala Joaquín.
Millones de puntos para un modelo eterno
El trabajo en el Museo de Historia Natural, ubicado en el histórico Palacio Lyon, es una labor de precisión quirúrgica. El proceso comienza con la captura de una "nube de puntos": millones de coordenadas espaciales que el escáner registra para formar la estructura del edificio.
"Entre más puntos, mayor detalle, pero también mayor tiempo de procesamiento", señala Joaquín mientras recorre la sala principal, admirando la arquitectura de finales del siglo XIX.
Las etapas del proceso son claras:
La herramienta protagonista de esta hazaña es el Trimble X7, un escáner láser de alta precisión diseñado originalmente para el rudo entorno de la minería. "Está orientado para medir perfiles de túneles mineros, pero nosotros lo estamos aplicando a la edificación patrimonial", explica Joaquín.
Acompañado por su profesor guía, Mario Salinas, y por el profesor encargado de taller —experto en el manejo de estas maquinarias—, el equipo recorre las salas del museo capturando datos que luego se convierten en un modelo virtual 3D. A través de una tablet, Joaquín puede supervisar en tiempo real cómo se va formando la "nube de puntos", asegurándose de que ningún detalle arquitectónico quede fuera.
Captura de puntos: El escáner "lee" el espacio y los detalles decorativos del cielo y las fachadas.
Enmallado: Los puntos se conectan para formar una superficie digital.
Sólido: Se compacta la información para generar un modelo virtual 3D idéntico a la realidad.
Aunque el flujo de gente en las calles de Valparaíso supone un desafío para escanear las fachadas exteriores, el equipo se ha centrado en los interiores del museo, donde los detalles de la arquitectura y la carpintería son más críticos.
¿Por qué el Palacio Lyon?
La importancia de este trabajo no es solo académica, sino profundamente práctica. Joaquín recuerda lo ocurrido con la Iglesia de Pelequén tras el terremoto de 2010: "Esa iglesia tenía una cúpula de cobre que se cayó. Como no existían planos detallados ni un registro tecnológico, al restaurarla no hallaron mejor forma que poner una cruz. La estructura cambió y perdió su esencia original".
Este proyecto busca evitar que Valparaíso sufra el mismo destino. Si el Palacio Lyon sufriera un daño estructural, los restauradores no tendrían que adivinar las formas: tendrían a su disposición un registro milimétrico. "Esto permite contemplar la originalidad del patrimonio. Ya no necesitamos modificar formas por falta de información; el registro ya está ahí", enfatiza el estudiante.
Para Joaquín, quien no conocía el museo antes de iniciar este proyecto, la elección fue natural al descubrir la apertura de la institución hacia el área investigativa y la conexión con los estudiantes. "Me atrajo la arquitectura, la historia y la posibilidad de generar un vínculo entre la universidad y la cultura local", confiesa.
En una ciudad donde el patrimonio material se enfrenta día a día al desgaste y al riesgo, este levantamiento digital se presenta como un seguro de vida. Si algún día el tiempo o la naturaleza intentan borrar las huellas del Palacio Lyon, los millones de puntos capturados por este proyecto permitirán que la historia de Valparaíso siga en pie, al menos en el mundo digital, lista para ser reconstruida.