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Los días viernes 17 y sábado 18 de julio, el museo permanecerá cerrado al público para llevar a cabo tareas especializadas de conservación preventiva, que tienen como objetivo reforzar la protección de las exhibiciones y objetos patrimoniales expuestos al público general. Las actividades de dichos días serán re programadas. Agradecemos su comprensión.

¿Qué pasa con los insectos en invierno? Las sorprendentes estrategias que les permiten sobrevivir al frío

¿Qué pasa con los insectos en invierno? Las sorprendentes estrategias que les permiten sobrevivir al frío

Publicado el 10/07/2026
Pololo manchado (Oryctomorphus bimaculatus)
Pololo manchado (Oryctomorphus bimaculatus) (Familia: Scarabaeidae). Sin fecha y locación, colector desconocido. Museo de Historia Natural de Valparaíso, Colección de coleópteros, caja 137, número 57. Fotografía: Juan Pablo Turén. Especie asociada a madera de árboles enfermos o muertos. Se encuentra presente desde Coquimbo hasta Aysén, y también en Neuquén, Argentina.
En una nueva entrega del programa Ciencias para pasar el invierno, el Museo de Historia Natural de Valparaíso invita a descubrir cómo los insectos enfrentan las bajas temperaturas mediante sofisticadas adaptaciones fisiológicas y evolutivas. La investigadora Javiera Leiva Galaz explica por qué, aunque parezcan desaparecer durante el invierno, continúan formando parte de los ecosistemas mientras esperan la llegada de la primavera
Los días se vuelven más cortos, las temperaturas descienden y la actividad en jardines, bosques y humedales parece disminuir. Entre los cambios más evidentes del invierno está la aparente desaparición de los insectos. Sin embargo, la realidad es muy distinta: lejos de extinguirse temporalmente, la mayoría de estas especies despliega complejas estrategias de supervivencia que les permiten resistir las condiciones ambientales más adversas.
 
Este es el tema central de la segunda publicación del programa Ciencias para pasar el invierno, desarrollado por el Museo de Historia Natural de Valparaíso bajo la línea editorial Museo + I.A. Inteligencia Animal, Ancestral y Ambiental. En esta oportunidad, Javiera Leiva Galaz, encargada de Colecciones Biológicas del Departamento de Ciencias e Investigación, presenta algunos de los mecanismos biológicos que permiten a los insectos sobrevivir al invierno y mantener el equilibrio de los ecosistemas.
 
A diferencia de las aves y los mamíferos, los insectos son organismos poiquilotermos o ectotermos. Esto significa que no producen suficiente calor metabólico para mantener constante su temperatura corporal, dependiendo directamente de las condiciones ambientales para regular su actividad.
 
Cuando la temperatura disminuye, también lo hacen su metabolismo, movilidad, alimentación y reproducción. Este fenómeno representa un importante desafío para su supervivencia, especialmente en regiones donde el invierno implica temperaturas cercanas o inferiores al punto de congelación (Chapman, 2013).
 

 
Sin embargo, millones de años de evolución han permitido que los insectos desarrollen extraordinarias adaptaciones fisiológicas que les ayudan a enfrentar estos cambios estacionales.
 
Una de las estrategias más eficientes es la diapausa, un estado fisiológico de latencia que permite detener temporalmente el crecimiento, el desarrollo o la reproducción hasta que las condiciones ambientales vuelvan a ser favorables.
 
A diferencia de lo que muchas personas creen, este proceso no comienza cuando llega el frío. La diapausa es un mecanismo anticipatorio regulado principalmente por el fotoperiodo, es decir, por la disminución de las horas de luz durante el día. Este cambio ambiental actúa como una señal que activa el reloj biológico del insecto, preparándolo con anticipación para enfrentar el invierno.
 
Durante este periodo, el metabolismo disminuye considerablemente, reduciendo el consumo de energía y aumentando las probabilidades de supervivencia frente a las bajas temperaturas, las lluvias intensas o la escasez de alimento (Journal of Experimental Biology, 2023).
 

 
¿Es lo mismo que la hibernación?
 
Aunque ambos procesos permiten enfrentar el invierno, la diapausa y la hibernación corresponden a fenómenos biológicos distintos. La hibernación es un estado de letargo inducido principalmente por las bajas temperaturas, característico de algunos mamíferos, durante el cual disminuyen el ritmo cardíaco, la respiración y el metabolismo para conservar energía.
 
La diapausa, en cambio, constituye un programa de desarrollo propio de muchos insectos. No depende únicamente del frío, sino de señales ambientales previamente detectadas por el organismo, como la duración del día. Se trata de una interrupción temporal y altamente regulada del desarrollo que forma parte del ciclo de vida de numerosas especies.
 
La versatilidad de la diapausa es una de sus principales características. Dependiendo de la especie, este estado puede presentarse en diferentes momentos del ciclo de vida. En insectos con metamorfosis completa, puede ocurrir durante las etapas de huevo, larva, pupa o adulto. En especies con metamorfosis incompleta, la diapausa puede desarrollarse en las fases de huevo, ninfa o adulto.
 
Esta diversidad demuestra la enorme capacidad adaptativa del grupo más diverso del planeta, con más de un millón de especies descritas.La diapausa no es la única estrategia utilizada por los insectos para enfrentar el invierno. Algunas especies producen compuestos químicos que actúan como verdaderos anticongelantes naturales, disminuyendo el punto de congelación de los líquidos corporales y evitando daños celulares causados por el hielo.
 
Otras buscan refugio bajo la corteza de los árboles, entre la hojarasca, en grietas de rocas o enterradas en el suelo, donde las condiciones de temperatura y humedad son más estables durante los meses fríos (Gullan & Cranston, 2010).
 
Estas adaptaciones permiten que numerosas especies permanezcan activas, aunque pasen inadvertidas para quienes observan el paisaje invernal. Aunque durante esta estación parezca haber menos insectos, estos organismos continúan desempeñando un papel esencial en los ecosistemas. Muchos permanecen ocultos, en reposo fisiológico o protegidos en microhábitats, esperando las señales ambientales que anuncian la llegada de la primavera.
 
Con el aumento de la temperatura y el alargamiento de los días, reanudan su desarrollo, emergen nuevamente y retoman funciones fundamentales como la polinización, la descomposición de materia orgánica y el mantenimiento de las cadenas tróficas.
 
Comprender estas estrategias de adaptación permite valorar la extraordinaria diversidad biológica que habita nuestro territorio y reconocer que incluso los organismos más pequeños poseen sofisticados mecanismos evolutivos para responder a los cambios del ambiente. A través de Ciencias para pasar el invierno, el Museo de Historia Natural de Valparaíso continúa acercando el conocimiento científico a la comunidad, invitando a descubrir, semana a semana, cómo la inteligencia animal, ancestral y ambiental se expresa en la naturaleza y en el patrimonio que nos rodea.
 

 
 
Bibliografía
Chapman, R. F. (2013). The Insects: Structure and Function. Cambridge University Press.
Denlinger, D. L., & Armbruster, P. A. (2023). Insect diapause: from a rich history to an exciting future. Journal of Experimental Biology, 226(4). https://journals.biologists.com/jeb/article/226/4/jeb245329/290764/Insect-diapause-from-a-rich-history-to-an-exciting
Gullan, P. J., & Cranston, P. S. (2010). The Insects: An Outline of Entomology (3rd ed.).
Davis, R. G. (1991). Introducción a la Entomología. Disponible en la Biblioteca Científica John Juger, Museo de Historia Natural de Valparaíso.

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