Taller de fotografía estereoscópica 3D exploró historia, técnica y construcción visual del Estado-nación en Chile

El Museo de Historia Natural de Valparaíso fue escenario del taller de apreciación de fotografía estereoscópica 3D: historia, visión y tecnología, una instancia formativa que combinó práctica, reflexión y experimentación visual. La jornada estuvo a cargo del escritor, editor e investigador Eduardo Cobos, quien desarrolla actualmente su tesis doctoral titulada “Un país de relieves profundos. Visualizaciones estereoscópicas (3D) de la construcción del Estado-nación en Chile, 1855–1930”.
La actividad se realizó en la Biblioteca Científica John Juger y abordó los orígenes y usos de la estereoscopía en Chile entre 1855 y 1930, destacando su papel en la representación del paisaje, los retratos y la vida cotidiana como recursos visuales en el proceso de construcción simbólica del Estado-nación.
Durante el taller, las y los asistentes analizaron imágenes históricas y pudieron experimentar con su transformación mediante software especializado en 3D, lo que permitió revivir la tridimensionalidad de archivos del siglo XIX con tecnologías contemporáneas. Este ejercicio abrió un espacio de reflexión en torno al poder evocador de estas visualizaciones y su capacidad de generar nuevas lecturas críticas desde la actualidad.
El investigador contextualizó la experiencia dentro de la historia temprana de la fotografía en Chile, recordando hitos como la llegada de los primeros daguerrotipos en la década de 1840, así como la relevancia de instrumentos ópticos como el fisionotrazo —inventado en 1786 por Guilles-Louis Chrétien—, considerado un antecedente de la fotografía por su capacidad de reproducir retratos en perfil sobre láminas de cobre.
La técnica estereoscópica, explicada en detalle durante la sesión, se fundamenta en la recomposición de la visión binocular humana: al combinar dos tomas levemente distintas de un mismo objeto, se logra crear la ilusión de tridimensionalidad, simulando profundidad, perspectiva y relieve natural.
El taller se consolidó como una experiencia única que unió historia, tecnología y cultura visual, ofreciendo la posibilidad de comprender cómo las imágenes no solo documentan, sino también construyen relatos colectivos y memorias visuales que han dado forma a la identidad nacional.