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Arqueología urbana de Valparaíso, develando la historia de la ciudad

Exhibición virtual

Arqueología urbana de Valparaíso, develando la historia de la ciudad

Publicado el 12/07/2021
Vista de detalle de los trabajos arqueológicos en Plaza O'Higgins realizados en 2017.
Vista de detalle de los trabajos arqueológicos en plaza O'Higgins realizados en 2017.

Continuando con la serie trimestral de exhibiciones "Resignificando el patrimonio, nuevas historias, nuevos contextos" se presenta una selección de objetos arqueológicos e históricos del sitio plaza O’Higgins, pertenecientes a la colección arqueológica de estudio del Museo de Historia Natural de Valparaíso, ingresados a depósito legal el 2018 .

En Valparaíso, a raíz de diferentes obras de construcción de infraestructuras en su casco antiguo o fundacional, desde fines de la década de 1990 hasta la actualidad, se han encontrado numerosos sitios arqueológicos que dan cuenta de una gran profundidad temporal en el poblamiento de la ciudad que abarca desde el período Arcaico Tardío de la prehistoria local (700 antes de Cristo) hasta períodos históricos de principios del siglo XX.

La arqueología histórica abarca el estudio de los períodos históricos (desde la Conquista en el siglo XVI, hasta inicios del siglo XX) en nuestro país, a través de la metodología propia de la disciplina arqueológica, con el complemento y aporte de registros escritos, fotografías y tradiciones orales que entregan mayor información y ayudan a contextualizar el material cultural. 

A su vez, con el nombre de arqueología urbana se conoce a las intervenciones arqueológicas realizadas en un núcleo urbano, lo que reviste gran complejidad porque, entre otras cosasen las ciudades se concentran cientos e incluso miles de años de asentamientos humanos. Además, la sucesión en el tiempo de los distintos períodos culturales conlleva que muchos restos arqueológicos antiguos  son destruidos parcialmente o modificados por edificaciones y obras de épocas posteriores.

En este contexto, a través de las colecciones que resguarda el Museo de Historia Natural de Valparaíso, podemos conocer, por una parte, los vestigios tanto prehispánicos como históricos que esconde el subsuelo de la ciudad, y, por otra parte, reconstruir su desarrollo urbano en diversos sectores del Puerto, configurando un gran rompecabezas, el cual se va completando con cada nuevo hallazgo.

Durante los meses de julio, agosto y septiembre, en este nuevo ciclo de la exhibición virtual: Resignificando el patrimonio: nuevas historias, nuevos contextos, daremos a conocer los hallazgos de los sitios plaza O’Higgins en julio, plaza Sotomayor en agosto y otros sitios arqueológicos históricos de Valparaíso, tales como terminal VTP (Av. Francia)caleta El Membrillo, mall Plaza Barón, parroquia de Los XII Apóstoles y muelle Barón Valparaíso (tramo Edwards-Barón) en septiembre. Los materiales de estos sitios forman parte de la Colección Arqueológica de Estudio que resguarda el MHNV, develando diversas historias que dan cuenta del transcurrir del tiempo en nuestra ciudad.

Sitio arqueológico plaza O´Higgins

En el marco del proyecto de construcción de los estacionamientos subterráneos de la Plaza O'Higgins desarrollado entre 2016 y 2017, se realizaron varias intervenciones arqueológicas producto del hallazgo de diversas ocupaciones históricas y prehispánicas (Garceau, 2017a, 2017b).

El trabajo arqueológico llevado a cabo, dio cuenta de la presencia de poblaciones asentadas en el área del antiguo barrio El Almendral, correspondiendo a, al menos, cuatro etapas distintas del pasado de la ciudad puerto. El más antiguo se trata del hallazgo de enterratorios de tres individuos del período Arcaico Tardío, fechado en 2.650 + 20 años antes del presente (700 a. C.), luego se registraron evidencias de las culturas Aconcagua y Diaguita-Inka coherentes con el período Agroalfarero Tardío (1450-1536 d.C.) por las evidencias de los enterratorios de seis individuos acompañados de ofrendas de vasijas de cerámica principalmente, con influencia incaica, obteniendo un fechado de 565 + 50 años A.P. (1450 d.C.). Siguiendo de forma secuencial, de lo más antiguo a lo más nuevo, posteriormente se identificó una ocupación de la época histórica colonial (1600-1800 d.C.), vinculada a la llegada de la orden de los Mercedarios hacia el año 1715, y por último, una ocupación del período republicano de nuestro país (1800-1906 d.C.) que culmina con los vestigios dejados por el terremoto de agosto de 1906, hito que dejó un sello en el espacio construido para dar paso a la reconstrucción del área, configurando lo que hoy es la plaza O’Higgins.

Este sitio arqueológico es una ventana hacia el pasado, destacando principalmente por la presencia de elementos prehispánicos, los cuales resultaron una verdadera sorpresa, ya que no se tenían registros de ocupaciones tan antiguas en esta área urbana de Valparaíso.

El legado del sitio arqueológico plaza OHiggins y su vinculación con la comunidad diaguita de Valparaíso

Los materiales arqueológicos del sitio Plaza O’Higgins fueron recibidos para su custodia en el MHNV en el año 2018. Desde esa fecha este museo actúa como depósito legal de los materiales en coordinación con el Consejo de Monumentos Nacionales y vela por su conservación, resguardo, investigación y Puesta en Valor. Los materiales se encuentran adecuadamente depositados y embalados al interior de sus cajas etiquetadas siguiendo el protocolo exigido y forman parte de la colección de materiales arqueológicos de estudio del MHNV.

Una de las actividades de difusión y puesta en valor más importantes para dar a conocer los materiales recuperados del sitio arqueológico-histórico de Plaza O´Higgins fue la exposición temporal llamada “Bajo la superficie: el surgimiento de la historia de Valparaíso” presentada en el museo durante el año 2018. En esta muestra se sintetizó, a través de la exhibición de objetos e información arqueológica e histórica, la relevancia del sitio arqueológico en cuestión para adentrarse en el pasado desconocido del barrio El Almendral de Valparaíso, entregando valiosos datos sobre los asentamientos registrados.

El aspecto más excepcional de los hallazgos fue el descubrimiento de dos componentes prehispánicos, uno adscrito al período Arcaico Temprano con un fechado de 2.650 + 20 años A.P. y el otro al período Agroalfarero Tardío de la prehistoria local con una data de 565 + 50 años A.P., esbozando la gran profundidad temporal representada en el sitio arqueológico, lo que fue una verdadera sorpresa para los(as) arqueólogos(as) locales que por primera vez encontraron enterratorios precolombinos en este sector de la ciudad (Garceau, 2017a).

Otra característica de las ocupaciones halladas fueron las evidencias de las culturas Aconcagua, Diaguita e Inka de forma sincrónica, indicando la fuerte aculturación o influencia cultural sufrida en el período Tardío, donde una de las hipótesis presentadas es que bajo el dominio del Tawantinsuyo se habrían trasladado mitimaes o colonias Diaguita a la zona central, para dotar a la comunidad local de especialistas alfareros que reforzaran la producción cerámica con las formas estandarizadas por el imperio incaico, cuyos motivos decorativos denotan rasgos Aconcagua y Diaguita, y los colores utilizados corresponden a la época caracterizada por el influjo inca.

A continuación, otra historia desenterrada es la que corresponde al primer advenimiento de la orden religiosa de los Mercedarios en Valparaíso, documentada hacia el año 1715, dando cuenta del inicio de la fisonomía urbana del conjunto de ranchos que configuraba un paisaje rural para ese entonces.

Posteriormente, otro aspecto notable del sitio es la abrumadora evidencia y desgarrador testimonio de la catástrofe, como lo fue el terremoto y posteriores incendios, del fatídico 16 de agosto de 1906 que quedó grabado como un gran estrato negruzco en el subsuelo de la plaza, conteniendo un sinnúmero de escombros y materiales domésticos, sepultados bajo ésta, el cual paradojalmente, por una parte sirvió como sello, protegiendo los vestigios más profundos del área, y, por otra parte, dio origen al suelo de la plaza O’Higgins, que precisamente se erigió en este sector por la necesidad imperiosa de contar con espacios abiertos para que la población pudiera acampar ante un desastre como lo fue el movimiento telúrico y mega incendio acaecidos (Garceau, 2017a).

En este punto de la historia, vemos que los destinos se cruzan, ya que el propio Museo de Historia Natural de Valparaíso, fundado en 1878, debe hacer frente al desastre del terremoto donde pierde casi todas sus colecciones y debe reinventarse para volver a renacer, como gran parte de los servicios de la cuidad de la época (Carmona J., et. al. 2018).

Al reflexionar sobre estos hallazgos en pleno siglo XXI, no deja de sorprendernos la conexión existente entre este sitio y los descendientes actuales de las poblaciones originarias, si bien, como hemos señalado, las evidencias de la cultura Aconcagua son predominantes, al igual que en otros sitios del período Tardío de la zona central de Chile, es en las vasijas cerámicas donde la influencia incaica va aparejada con la presencia de rasgos decorativos Diaguita, expresando el gran intercambio cultural y multiétnico producido en esta época que aflora con las evidencias cerámicas y fabricación de metales. Es así como agrupaciones del pueblo diaguita de Valparaíso se han identificado con los hallazgos de este sitio y han participado de un proceso de revitalización cultural a raíz de la presencia de los elementos de la cultura material que los remite a tiempos pretéritos donde probablemente un contingente de población diaguita pudo haberse asentado en estas tierras del sur, trasladados como fuerza de trabajo especializado.

Esta vinculación también ha dado frutos en el campo de la investigación desde los propios integrantes de asociaciones Diaguita que han solicitado revisar las piezas recuperadas para conocer acerca de las prácticas ancestrales que guardan las formas de manufactura de las vasijas y su decoración, trazando un puente y propiciando el diálogo entre las tradiciones del pasado y su comprensión en el presente.

                                                                                                                                                               Gabriela Carmona, arqueóloga Museo de Historia Natural de Valparaíso.